Neste espírito, quando exercem o múnus episcopal em comunhão com o Santo Padre, tornam-se sinais vivos da presença apostólica. A comunhão no trabalho da messe confiada à Igreja exige unidade, discernimento e prudência. Assim, respeitando os carismas individuais, os Bispos desempenham a missão de conduzir a Igreja com sabedoria e zelo pastoral.
Isto posto, tendo em vista tais princípios e usando das faculdades canônicas conferidas pelo Santo Padre PIO, por meio deste, decretamos e oficializamos a reabilitação episcopal dos seguintes seguintes senhores, conforme estabelecido no Decreto Ministerium Ordinatum:
I. Mons. Chris James Romero, como Bispo titular de Tipasa;
II. Mons. Daniel Salazar, como Arcebispo titular de Nesebar;
Este mesmo Dicastério procederá com os trâmites necessários para assegurar a plena reintegração e o acolhimento fraterno dos referidos senhores Bispos.
Invocamos, por fim, a intercessão da Bem-aventurada Virgem Maria, modelo de escuta e prontidão ao chamado divino, para que ela os inspire e fortaleça na caridade e na fidelidade à vocação. Que Cristo, o Sumo e Eterno Sacerdote, os sustente no cuidado das almas e na missão a eles confiada.
Los Obispos, constituidos por el Espíritu Santo, suceden a los Apóstoles como pastores de las almas y, en comunión con el Sumo Pontífice y bajo su autoridad, son enviados a perpetuar la obra de Cristo, Pastor Eterno (cf. Decreto Christus Dominus, Pablo VI, 2). En el contexto de la comunidad eclesial, tanto en el ámbito real como en el virtual, los Obispos están llamados a ser plenos testigos de Cristo, el Buen Pastor. De este modo, les compete escuchar con atención las mociones del Espíritu Santo, que los ha llamado al servicio, velando por el rebaño que Dios les ha confiado.
En este espíritu, cuando ejercen el munus episcopal en comunión con el Santo Padre, se convierten en signos vivos de la presencia apostólica. La comunión en el trabajo de la mies confiada a la Iglesia exige unidad, discernimiento y prudencia. Así, respetando los carismas individuales, los Obispos desempeñan la misión de conducir a la Iglesia con sabiduría y celo pastoral.
Dicho esto, teniendo en cuenta tales principios y haciendo uso de las facultades canónicas conferidas por el Santo Padre PÍO, por medio del presente decretamos y oficializamos la rehabilitación episcopal de los siguientes señores, conforme a lo establecido en el Decreto Ministerium Ordinatum:
A los mencionados, que por largo tiempo sirvieron en estado sacerdotal, se les restituye plenamente el derecho y el encargo para el ejercicio de las responsabilidades inherentes al ministerio episcopal. Exhortamos a estos hermanos a integrarse plenamente en el Colegio Episcopal, perseverando en la doctrina, en el celo pastoral y en la obediencia al Sumo Pontífice. Que su sabiduría y vigor sean una contribución fecunda para el bien de la Iglesia y del Pueblo de Dios.
Este mismo Dicasterio procederá con los trámites necesarios para asegurar la plena reintegración y la acogida fraterna de los referidos señores Obispos.
Invocamos, por último, la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, modelo de escucha y prontitud al llamado divino, para que los inspire y fortalezca en la caridad y en la fidelidad a la vocación. Que Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, los sostenga en el cuidado de las almas y en la misión que les ha sido confiada.

