O Romano Pontífice PIO, após ponderada reflexão, julgou oportuno acolher benignamente o referido pedido.
Assim, este Dicastério para os Bispos decreta quanto segue:
Art. 1º Fica aceita a renúncia do Sr. Bispo Daniel Salazar ao exercício do ministério episcopal, perdendo ambos os direitos e encargos próprios desta ordem;
Art. 2º A experiência pastoral amadurecida no serviço episcopal seja posta agora a serviço da Igreja, em espírito de humildade, fraternidade e renovada dedicação;
Art. 3º Este decreto tem validade imediata e será comunicado oficialmente aos interessados.
Com este gesto, a Igreja deseja confirmar que o verdadeiro ministério se mede pelo amor e pela disponibilidade ao serviço, e exorta os Sr. Daniel Salazar, a prosseguir com alegria na missão recebida no dia de sua ordenação sacerdotal.
[ES]
El ministerio episcopal, como plenitud del sacramento del Orden, es servicio de unidad y de comunión en el Cuerpo de Cristo. Sin embargo, en determinadas circunstancias, la Sede Apostólica, escuchando con paterna solicitud a sus pastores, puede acoger libremente aquellas peticiones que, por rectitud de conciencia y discernimiento eclesial, buscan el mayor bien de la Iglesia.
En esta disposición de espíritu, el Excmo. Sr. Obispo Daniel Salazar presentó a la Santa Sede su renuncia al estado episcopal.
El Romano Pontífice PIO, tras madura reflexión, juzgó oportuno acoger benignamente dicha petición.
Así, este Dicasterio para los Obispos decreta lo siguiente:
Art. 1º Queda aceptada la renuncia del Sr. Obispo Daniel Salazar al ejercicio del ministerio episcopal, perdiendo los derechos y obligaciones propios de este orden;
Art. 2º Que la experiencia pastoral madurada en el servicio episcopal sea ahora puesta al servicio de la Iglesia, en espíritu de humildad, fraternidad y renovada dedicación;
Art. 3º Este decreto tiene validez inmediata y será comunicado oficialmente a los interesados.
Con este gesto, la Iglesia desea confirmar que el verdadero ministerio se mide por el amor y la disponibilidad al servicio, y exhorta al Sr. Daniel Salazar a continuar con alegría en la misión recibida el día de su ordenación sacerdotal.

